La gestión de experiencias es la clave para afrontar con garantías los retos de un mercado en transformación que atraviesa por una de las peores crisis económicas de su historia.
El marketing de experiencias es el resultado de los cambios experimentados por el mercado a lo largo de las últimas décadas. Se ha pasado de vender productos y servicios a vender experiencias, y son éstas las que permiten a las empresas, en un contexto de altísima competencia, diferenciarse del resto y justificar unos precios más elevados.
Los clientes han evolucionado de forma pareja al resto del mercado, y ahora quieren sentirse importantes, lo que obliga a conocer mejor cómo piensan para diseñar una oferta adecuada a sus necesidades y generar experiencias memorables para ellos.
Cada vez más empresas buscan ofrecer al cliente una experiencia única y personal en vez de un producto que se agota con su consumo. El marketing actual ha descubierto el poder de las sensaciones en los procesos humanos y es cada vez más frecuente aplicar técnicas de neuromarketing que se dirigen directamente al cerebro emocional de la persona para evitar racionalizar los procesos de compra con el objetivo de generar ventas rápidas por impulso.
El objetivo del marketing experiencial no es generar clientes fieles, sino comprometidos con la marca a través de vínculos emocionales, dando así lugar a auténticos “fans” de la firma.
Pese a lo intangible de las emociones, es posible aplicar técnicas para medir la eficacia y el rendimiento del marketing experiencial. Sin embargo, hay que conjugar acertadamente parámetros cualitativos con cuantitativos e implicar a distintos perfiles profesionales, desde científicos a psicólogos, para obtener datos fiables. Una metodología correcta implica primero observar para, posteriormente, involucrar al cliente y al empleado y, por último, llevar a cabo una evaluación cuantitativa para descubrir qué aspectos experienciales impactan de verdad en el cliente.
Marquesinas de autobús en Chicago
Stove Top ha emprendido la iniciativa de calentar diez de las marquesinas más concurridas de Chicago. La acción se hará con aire caliente lanzado desde los tejados colindantes y desprenderá el apetitoso olor de los populares rellenos de la filial estadounidense. La sensación olfativa se complementará con 40 carteles con el eslogan: “Frío, proporcionado por el invierno. Calidez, proporcionada por Stove Top”. Además, durante las tres primeras semanas de diciembre se repartirán muestras de los nuevos rellenos de la marca a los transeúntes que pasen por las zonas señaladas.
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