Los nuevos usuarios de medios sociales y digitales han revolucionado la forma de hacer publicidad, condicionada por el gran crecimiento de los formatos online y los medios digitales y el consiguiente descenso de la inversión en publicidad tradicional (tanto impresa, como en TV y radio). Se espera que internet y los teléfonos móviles absorban el 20% de las inversiones totales de los anunciantes.
La forma en que las empresas se comunicaban o enviaban información a las diferentes audiencias ha quedado obsoleta. En su lugar, se está evolucionando hacia un modelo más interactivo, con ofertas de nicho para las microaudiencias, soporte a diferentes formatos y en donde las empresas puedan medir el beneficio de sus inversiones en marketing y publicidad en tiempo real.