La primera de las reglas es ver la crisis como una oportunidad para diferenciarse de la competencia y superar a los competidores usando estrategias de marketing innovadoras y la tecnología adecuada.
También es importante organizarse para conseguir más resultados con una menor inversión ya que, en tiempos de recesión económica el departamento de marketing tendrá menos presupuesto a su disposición. Por tanto, hay que aumentar la eficacia para hacer más con menos.